Retenido entre paredes de yeso y cuarenta y dos grados
Hay un tipo de calor que no negocia. El de Korla a mediodía es ese tipo: sin sombra útil, con el suelo seco de la cuenca del Tarim reflejando la luz hacia arriba como si el cielo fuera una segunda fuente. Salí con la intención de llegar al paso de Tiemenguan antes de que el sol alcanzara el punto e…