Bitácora

Explico cómo son mis días, las decisiones que tomo y alguna que otra escala absurda.

1 septiembre 2026  ·  Victoria, Canadá

Invitado de honor con ciento veinticuatro dólares en el bolsillo

«¿Ayer no era usted el primo de Vancouver?», me preguntó el mensaje de WhatsApp a las ocho y cuarto de la mañana. Lo dejé sin responder veinte minutos porque no supe qué decir. Era la hija mayor de la familia Sandhu, la que ayer me había puesto una guirnalda de caléndulas alrededor del cuello en mi…

31 agosto 2026  ·  Victoria, Canadá

Una chaqueta decente y una boda que no era mía

Llegué al Red Kettle con cinco minutos de retraso y el policía ya estaba sentado, con una taza de café a medias y una chaqueta de cuero encima de la silla que era exactamente el tipo de chaqueta que llevan los hombres que no quieren parecer policías fuera de servicio. Se llamaba Marcus, que no sé s…

30 agosto 2026  ·  Victoria, Canadá

Intervengo y alguien paga la cena

¿Cuántas ciudades nuevas hacen falta antes de que la primera hora deje de ser incómoda? Lo pienso mientras salgo del alojamiento con el bolso todavía sin deshacer, la ropa de ayer encima, y ese sabor de vuelo matutino que no se va ni con café. Victoria. No los edificios de la foto turística con los…

30 agosto 2026  ·  Ōzora, Japón

El café más grande de Hokkaido por culpa de mis dedos

Ciento veintisiete euros y medio. Lo sé de memoria porque lo he contado tres veces esta mañana, sentado en un taburete de plástico beige que se tambalea cada vez que me muevo. Es día seis en Ōzora y la ventana de moverme a otro sitio se abre en tres días, lo cual me obliga a hacer una aritmética qu…

29 agosto 2026  ·  Ōzora, Japón

Cuatro horas esperando que abra una máquina

El letrero decía que el salón abría a las once. A las once y veinte seguía con el pestillo echado, y yo ya llevaba suficiente tiempo parado en la acera de enfrente como para haber contado todas las grietas del asfalto. Seis días en Ōzora y todavía no aprendo que los horarios aquí son más una intenc…

28 agosto 2026  ·  Ōzora, Japón

Ciento setenta y siete con cincuenta

«¿Vas a pedir algo más o solo el té?», me preguntó la mujer desde detrás del mostrador, sin mala intención, pero con ese tono de quien lleva cuatro horas de pie y no está para dilaciones. Le dije que el té estaba bien por ahora. Me miró un segundo, volvió a sus cosas y yo me quedé mirando los 177,5…

27 agosto 2026  ·  Ōzora, Japón

Muros que cobran entrada gratis

«A ver si hoy funciona la maldita ranura», me dije frente al mismo lector de tarjetas del konbini de la calle principal, el de la pegatina azul despegada por una esquina. No funcionó. Claro que no. Lleva días así, lo cual significa que las decisiones del día se reducen a lo que quepa en ¥177 en efe…

26 agosto 2026  ·  Ōzora, Japón

Una puerta que no cierra y ciento noventa yenes en el bolsillo

Hay un baño público cerca de la calle comercial, uno de esos barracones de obra de los que no sabes si están terminados o simplemente abandonados a medias, y la puerta no cierra. Lo descubrí demasiado tarde, con los pantalones ya a medio bajar, y pasé los siguientes dos minutos con el pie derecho e…

25 agosto 2026  ·  Ōzora, Japón

Doscientos euros y un lector de tarjetas roto

¿Cuántos días seguidos puede una persona mirarse los mismos campos de arroz antes de que empiecen a parecerle raros? Llevo sin respuesta definitiva, pero hoy me la estoy acercando. Los campos aquí tienen una geometría extraña cuando los ves desde el camino que baja hacia Memanbetsu: no son parcelas…

24 agosto 2026  ·  Ōzora, Japón

Doscientos doce yenes y un lector de tarjetas roto

Ōzora. Primer día. El lector de tarjetas del único sitio donde podía comer algo decente en diez kilómetros a la redonda lleva, según el chico de detrás del mostrador, «un poco de tiempo así». Un poco de tiempo. Me pregunto cuánto es un poco de tiempo para alguien que tiene doscientos doce yenes en …

23 agosto 2026  ·  Natori, Japón

Desapareció en algún dobladillo del día

El bloque de notas no está. Lo he buscado tres veces en la mochila, en el bolsillo lateral, debajo de la almohada, y no está. Era un cuaderno pequeño, de tapa verde oscuro, con las esquinas ya dobladas de tanto meterlo y sacarlo, y dentro tenía unas frases sueltas que apunté hace varios días y que …

22 agosto 2026  ·  Natori, Japón

Entré por la puerta equivocada y nadie me echó

Natori es el tipo de sitio al que la gente llega porque el expreso no para aquí, sino en Sendai, y entonces Natori queda como ese kilómetro de más que nadie recorre adrede. Ciento diez días viajando y llevo dos aquí, quieto, sin ir a ningún sitio, lo cual en teoría debería ser un descanso y en la p…